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Me gusta levantarme más tarde de las ocho, no más tarde de las diez.
Me gustan los arándanos, en galletas, en mermelada, en lo que sea. La luz azul eléctrico en el cielo en invierno, la luz naranja en verano. El frío, su ropa, sus mañanas. El olor a verano, sus atardeceres, no secarme el pelo con secador.
Me gusta la piel pálida, los ojos grandes. Las mandíbulas cuadradas, las sonrisas limpias y grandes. Las miradas expresivas.
La gente auténtica, la que va de frente. Las palabras directas, claras.
Me gusta ir al cine cuando no hay nadie, desayunar los cafés negros y cenar sopa. Los melocotones duritos, las ciruelas y los kiwis.
Ver películas Disney, por separado. Nunca en maratón, ni en bucle.
Los juguetes del Mcdonalds, mi cama, las sábanas fresquitas. Las duchas rápidas y de agua fría.
El zumo de naranja antes de dormir. El color amarillo, las gafas de sol y los tatuajes.
El arte, la música. El mar cuando hace frío, las noches, las luces de la gran ciudad.
Londres, sus calles, sus mercados. Su aire, su educación y su gente. Los campos de Asturias. Y Madrid.
El renacimiento, el romanticismo. Sus letras, sus pinturas. Su vida.
La gente que te mueve, que con una sola mirada te llena de vida.
Sus ojos. El azul en el iris, las pestañas largas, claras. Su olor. Su cara cuando duerme.
Los animales. Su naturaleza, pureza, y amor.
El amor, como idea absurda. Como fuerza que todo lo puede, como el todo. Como la nada. Como lo que nos mueve.
Los noventa, sus perfiladores. Los ochenta, el corte de sus camisas. Los setenta y sus pantalones.
La gente que está viva, que piensa, que te mueve. Que habla y no calla. Que los mueven las ideas.
Las motos, los Bentley, Lexus. El océano.
Las palabras sinceras. Aunque no rimen ni sean bonitas.
El sol a las once de la mañana, la lluvia de noche.
Las rosas blancas, planificar viajes.
El siglo XVIII, el XIX. Sus novelas, sus amores en páginas ya amarillentas.
La música clásica, lo analógico. Los lápices. El papel, las calles, andar sin rumbo fijo.
Enrollarme, las cosas que se me habrán olvidado y las que vendrán.

Día interesante nos viene hoy

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