Abril, 25.

Hay momentos en tu vida que te cambian por completo, lo jodido de esto es que sueles darte cuenta tarde. Quiero decir, las cosas no se ven bien si no es con perspectiva. Y esa perspectiva, casi siempre está acompañada de lejanía.  Supongo que de ahí la nostalgia.

No nos damos cuenta de lo importante que fue algo hasta que llegan cosas nuevas.

Hasta que no tienes la oportunidad de ver cuán diferente eres ahora. Cuánto has cambiado. Y que, por suerte o por desgracia, ya no puedes volver atrás.

Anoche fue uno de esos momentos.

Ahora que intento aprender a disfrutar de cada pequeña cosa que hay en mi día a día, aprecio mucho más cosas que antes estaban de más.

La vida puede cambiar en un solo momento.

La felicidad está en uno mismo. En tener un mañana, un día a día, personas a las que querer, seres a los que dárselo todo sabiendo que les das la posibilidad de destruirte y estando segura de que no lo harán. Teniendo aire que respirar, mundo que conocer, sueños por cumplir.

No se, anoche sucedió algo que me cambió, un poco más. Estoy sintiendo cosas nuevas.

Soy una pesada y ya lo dije.

Pero hay sentimientos, hay emociones y hay situaciones que no entienden de piel, las hay que te traspasan y se te quedan dentro. Se hacen una casita donde se acomodan y se quedan contigo a vivir.

 

Hay momentos en tu vida que lo cambian todo.  Asegúrate de dejarle la parcela a aquellos que el día de mañana seguirán haciéndote bien.