BEAUTY AND THE BEAST.

Vale, podría empezar diciendo que soy de esas personas que lloran más por belleza que por tristeza. Es decir, cuando veo algo que me gusta mucho, que me parece HERMOSO así, grande, enorme, en negrita. No se, mi cuerpo reacciona, y lloro. Es más, a veces parece que se me va la vida en ello.

Y esto me ha pasado esta tarde viendo Belle and the Beast (sí, lo leeis hoy, pero yo estoy escribiendo esto hoy sábado a las 22:25 de la noche). Salí del cine con los chorretones por la cara, los ojos como pepinos de aguantarme las lágrimas por verdadero corte, salí hasta con angustia y aprensión de llorarme encima.

Fui a ver la película sin esperanza alguna, sin esperar nada de nada, más bien al contrario. Hermione Granger de Bella, ¿en serio?

AMO La Bella y la Bestia. Sí, soy así de intensita, la amo, de verdad, de la buena, de la real, de la de no poder aguantarse. Así que no, no me gustó ver a Emma Watson como mi princesa favorita. No la veía, siempre me pareció bastante lineal en sus interpretaciones. Vamos, indignada fue poco.

Después vi el doblaje, y yo que lo siento, pero no, una película tan musical con esos actorazos, NO SE PUEDE DOBLAR, no las canciones al menos por favor. Y bueno, hablaré sobre esto más tarde.

 

Llegué a la sala de cine, sin expectativa alguna de ningún tipo.

 

Qué equivocada estaba.

A los veinte minutos de película ya quería bañarme en lágrimas.

Vaya, es que Emma Watson se transforma, se camufla, no parece ella, consigue que olvides a Hermione y cualquier resquicio que te quede de otras películas, toda una reinvención. Me postro ante ella. Olé.

Ya solamente con esas primeras notas de la intro, la piel de gallina, la emoción. Volví a ser esa niña de tres años tirada en la habitación de sus abuelos, encima de ese cojín verde, emocionándome una y otra vez, rebobinando la cinta una y otra vez.

Además, gracias a esta nueva versión, tendréis respuestas a muchas cuestiones que llevaban más de veinte años esperando a ser resueltas.

Un cuento, tale as old as time, bien contado, una fotografía fiel y fantasiosa a la vez, una explosión de colores. Una caracterización brillante, ya no de nota sino de color, brillante, muy carismático.

La reinvención del cuento era REAL.

Conforme pasaba la película, la cosa mejoraba.
Vamos, ya había leído yo por ahí, que la Bestia parecía un oso de peluche y que no daba ningún miedo (ay caris, mira que os mola hatear por ahí), a mi me dio bastante cague, el juego de sombras, las miradas y sonidos, esos ojos que se van ablandando conforme pasa la trama. Volví a padecer por el padre de Bella, otra vez.

Y ya cuando llegaron Din don, Lumiere, Miss Potts… Me habían parecido pelín feos, la verdad, al verlos en carátulas y en la Disney Store. PERO NO, verlos en movimiento fue mágico, de verdad!!

Aunque eso sí, por favor, ver esta película doblada es un sacrilegio, por Dios, un sacrilegio!

Pero si sale EWAN MCGREGOR CANTANDO, MON DIEU! hábrase visto??? Desde los créditos de Down with Love que no nos regalaba ese dulce sonido de su voz… algo así no puede verse doblado, no puede doblarse, no hay nada que le iguale.

Me emocioné tanto en la canción Be Our Guest… Fue increíble, auténtica maravilla visual, todo. TODO.

Y qué decir de Din Don, que cuando ves quién es ya te encandila la película por completo. De verdad, cómo se puede doblar semejante reparto, ES QUE NO SE PUEDE.

Aunque ver a Emma Watson sonreír fue bastante creepy, no le va mucho el papel me emociono de pura dulzura. No, por ahí no pasa. Pero tampoco importa, se le perdona.

Porque canta, y lo hace bien!

Aunque para voz la de Dan Stevens, Bestia, chorro de vozarrón, consigue llegarte al alma con Evermore, dulzura, fuerza y humanidad, en la voz y en los ojos de esa Bestia que consigue parecerte guapo y te quedarías con él en el castillo, solo por no volver a verle tristeza en la mirada.

No podemos olvidar el trabajazo de la Sra Potts, la inigualable Emma Thompson, enorme mujer, llena de talento que hace magia con el Beauty and the Beast.

Destaco sin duda la canción de Gaston, porque menudos arreglos señor Menken, la película y su mérito es todo suyo.

Todo en ese número es increíble. Todo.

Josh Gad y Luke Evans hacen un trabajazo de 10, vamos, yo con Josh Gad lo pasé pipa. Si aún no habéis visto la peli, ya veréis que tiene unos puntazos increíbles, y el actor es que ya solo con ver sus expresiones te ríes…

El final de la canción de Gastón, una de las primeras de la película, tiene un final absolutamente GENIAL, entre la música, la fidelidad a los dibujos del 91 y los tintes de humor que van añadiendo gracias a Lefou, bravo.

Vamos, solo os digo que tal cual salí, me fui en busca y captura de la BSO.

Y me hice con ella, vaya que si lo hice, y la versión gorda, la cara. Y por supuesto, en inglés. Bendita MARAVILLA.

Me da igual que digan que es un refrito, que no hacen nada nuevo, que si dónde está el feminismo de Emma WatsonPor favor, señoras y señores, DISFRUTEN.

Que si tiene demasiadas canciones, ¿demasiadas?

Es un clásico de Disney, reinventado por Disney, ¿qué esperábais? Precisamente lo que hace mágica esta película es la obra maestra de Alan Menken, que está perfectamente interpretada con magia y dedicación. Se notan las horas de dedicación, las clases tomadas, el tiempo… Se nota el cariño a una obra que ha marcado generaciones y a la propia Disney.

Que si algunas canciones nuevas no tienen mensaje y sobran... Vale va, EN SERIO??? REAL??? QUIÉN PUEDE DECIR ALGO ASÍ?

POR FAVOR, si cuando Bestia cantó Evermore, en el cine la gente aguantaba la respiración!!!

Era desgarrador, las notas de esa canción, los ojos de Bestia, la voz de Dan Stevens, fue INCREÍBLE, copón. ¿Quién puede decir algo así? No podéis haber visto la versión original y decir eso, porque entonces os falta emoción.

Y qué decir de la repetida, que enlaza toda la película; How Does a Moment Last Forever. Maravillosa, delicada y llena de sentimiento. Interpretada varias veces y con variaciones a lo largo de toda la película. Logra llenarte de nostalgia, de emoción y de esperanza.

Es que son preciosas.

Y ya la guinda del pastel, que pone la nota final, es la voz de Celine Dion, como si de verdad estuviésemos en los noventa, cantando en los preciosos créditos de la película (que es que hasta esto lo han hecho bonito!) la canción que os acabo de comentar. Es que es increíble.

Aunque toda la BSO en sí, es fantástica, ya os digo, salí del cine, compré la edición especial dos discos, y llevo dos días que no hay quién me la quite de la cabeza, iphone, ipod y ordenador. ¡GRACIAS MR MENKEN!

Para buena muestra, la nueva versión de los créditos del Beauty and the Beast que John Legend y Ariana Grande, BORDAN. Que además con el vídeo que aquí os dejo (y con el que ya os di la brasa en los stories de Instagram) que es arte:

De verdad, para mi, son todo elogios, TODO. Y no me lo esperaba, me parece tan preciosa, me parece un merecido homenaje, a la que para mi, siempre fue, es y será, el mejor clásico de Disney de todos los tiempos.

 

Es una película hecha con amor, con cariño, con nostalgia, siendo fiel a un clásico de Disney que ha marcado generaciones, que ha sido un hito, que musicalmente es absolutamente brillante… Basta ya de critiqueo barato. BASTA.

es pura magia de dos horas llena de música que te llega al alma, que hace que sus dos horas se conviertan en nada.

D I S F R U T E N.

¿Innecesaria?

La belleza NUNCA está de más.

Valga la redundancia; Beauty comes from within.