Blue, hair.

Siguiendo con el remember que os comenté que estaba haciendo, no podían faltar estas fotos de cuando me encantaba jugar con el color de mi pelo, y después de ser rubia platino (y conseguir el blanco ceniza que siempre había querido) decidí aprovechar lo neutro y quemadito que tenía el pelo para hacerme el color que siempre me había querido hacer; el azul.

Y no se me ocurrió mejor idea que hacérmelo yo misma en casa de unas amigas, en una tarde de tintes varios, sí, a veces esas cosas pasan. Después de haberme teñido durante años y años, que si chocolate, que si naranja, que si rojo, que si rojo deseo (es algo así como fucsia), que si negro, que si todo el flequillo blanco, que si las patillas blancas, que si la nuca blanca, etc, etc, etc. Pensé que esto sería igual. JA, la broma fue que me lo extendí más de lo que pretendía, y me puse de azul hasta las cejas (no literalmente) y me costó días y días quitarme ese azul verdoso de la piel. Y AÚN ASÍ, ¡me quedó bien!

Increíble.

Duró poquito, y a la hora de quitármelo, se quedó de un verde feo, que me costó varios tintes oscuros y ni así se fue. Tuve que armarme de paciencia y poquito a poquito…

Elena me dijo de hacer unas fotos juntas, y allí que me fui. Ella por aquel entonces tenía un estudio/tienda de fotografía, y pasamos una tarde maravillosa, con chuches, cocacola y varias ideas muy chulas que ella tenía preparadas para hacer unas fotos geniales.

Quedaron súper especiales<3

os dejo el link de su Facebook ¡aquí!