¿Los caracoles tienen boca?

Hoy vengo a plantearos una pregunta; ¿Los caracoles tienen boca?

Pues bien, la verdad es que tuve que buscar la respuesta en internet, ya que hace un par de semanas aproximadamente tuve el enorme placer de presentar este libro en Manhattan Comics Valencia.

Me pidieron que lo presentase y no lo dudé dos veces, por varias razones, entre ellas pues que el libro me llamaba muchísimo la atención. Y no por nada extraordinario (a veces soy muy básica) la protagonista es tocaya mía, se llama Blanca.

Me lo tomé como una señal del destino, que a mi esas cosas me gustan mucho. Y la verdad es que fue alrededor de hora y media de lectura, súper provechosa, al principio inquietante, pero luego va tomando forma. Es increíble.

Abrí el libro un poco sin saber qué me iba a encontrar, por la sinopsis, la verdad es que pensé que era la típica historia de adolescentes de chico conoce chica, chica misteriosa salva a chico rarito del marginamiento y la depresión, sexo, drogas, y libros de culto, muy rollo Las Ventajas de Ser un Marginado (ilusa)

Nada más abrir, Marcos ya nos avisa en una pequeña nota introductoria, que lo que vamos a leer es un reflejo de su yo de diecisiete a veinte años. Yo soy de las que piensa que todos los libros son un poco autobiográficos, se plasma una parte de tu alma en ellos, es como un hijo. Algo muy bello <3

El primer capítulo del libro es chocante, agobiante, escalofriante y desconcertante, a mi al menos me pasó que no sabía cómo tomármelo, o qué pensar. No sabía si podría seguir con él, el manejo de Marcos con los adjetivos, con las descripciones, evocadoras, sensoriales, casi metafóricas son abundantes y un rasgo característico de su escritura.

Conforme el libro avanza, Marcos casi roza la prosa en más de una ocasión. Leerlo es un cóctel de sentidos.

Es de esos libros que se cuentan solos, que la historia avanza sin saber muy bien ni cómo ni hacia donde, aunque los nervios no cesan. Aunque la oscuridad mengua con la aparición de Blanca, ella es la luz que hace que Álvaro sacuda las sábanas y deje entrar un poco de aire fresco a su cárcel, que él mismo se ha creado.

El libro crece, y da la sensación de que lo hace un poco el autor con él. Como si encontrase un poco el significado o el camino al que quiere llegar, conforme la historia avanza. La estructura no es corriente, es circular, tiene un comienzo que podría parecer extraño, un poco por el final, o con lo que podría ser el principio, puede ser lo que tú quieras, tú decides qué pensar o hacer con la muerte. (¿Muerte? oh sí, ya lo he dicho) Marcos nos cuenta la historia a modo de flashback, lo cual me parece súper original,y termina retomando lo que había dejado al principio, en el primer capítulo.

Muchas drogas, muchos sinsentido, dentro y fuera del propio protagonista, mucha búsqueda del significado de la vida y de uno mismo, la angustia por saber qué pinta uno en este mundo. El círculo vicioso de no saber a dónde vamos, ni cómo ni por qué, sumarle el agobio de no encontrarle sentido a nada, y que pierda más sentido todavía conforme lo pensamos. De eso trata el libro, del exceso, de la autoimposición de estar solo por miedo a sufrir pensando que eso te hace libre cuando te encierra en la peor de las cárceles; la que llevas dentro, contigo mismo. Este sería Álvaro, el que se autoproclama como víctima de la vida y de la conducta humana, la sombra, el hielo.

Ve cómo su balanza se equilibra al conocer a Blanca, la luz, el descontrol, el amor por la vida, las ganas de vivir, de arriesgarse, de despeinarse con las ansias, de querer más del mundo, de confiar en que aunque no sepamos nada, no piensa en el mañana solo vive el presente, algo llegará algo que esté bien, y si no lo encuentras, ama lo que tienes ama por encima de todas las cosas, ámalo todo. Ella cree en el amor, en conocer, en romper barreras, es valiente. Ella es la libertad, lo que a él le hace falta.

El libro se pasa entre fiestas desenfrenadas, estampados de leopardo, una amistad que se forja, un amor muy distinto al que estamos acostumbrados, mucha droga, reflexiones sobre la vida y conversaciones trascendentales. Se que he dicho muchas veces la palabra droga(s), pero solo os estoy abriendo boca para el resto del libro, no solo de las químicas sino de las psíquicas, emocionales, afectivas y físicas. La relación entre Álvaro y Blanca, se tambalea, se destruye y se retoma de nuevo como ave fénix que renace de sus cenizas, como toda relación tóxica, como toda droga, es adicción, más allá de lo que uno quiere están sus necesidades.

No solamente hay reflexiones y mucha (buena) palabrería a lo largo del libro, sino que además ocurren varios sucesos, algunos de esperar y otros muy chocantes, de esos que no sabes si están soñando o si de verdad está ocurriendo. Que determinan muy mucho el transcurso de los acontecimientos.

Es un libro autoconclusivo, se pide a sí mismo.  Es de esos libros que, no es lo que nos cuenta sino cómo, y además no cuenta mucho, pero con lo justo es suficiente.

Es un libro que no deja indiferente. Lo he recomendado, y lo seguiré recomendando, porque es de esos libros que cuando los terminas no te caben las palabras en la boca y se te traba la lengua de todo lo que hay que decir y que explicar.

Marcos Rodríguez, a pesar de su juventud, consigue hacerme pensar en películas como Báilame el agua o personajes como Sid Vicious y Nancy en cuanto a historia, y en El Guardián entre el Centeno, por su actitud, por ese anhelo de persona desubicada y de individualidad.

Además, aquella tarde tuve el enorme placer de charlar ampliamente con él, y echarnos unas risas. Es una persona con mucha vida, mucha gracia, carisma. Un artista(además, fotógrafo) de los pies a la cabeza. Como pasa con su libro, no hay que quedarse con la sinopsis, hay que pararse a leerlo.

 

Y no quiero irme sin antes anotar algunos apuntes de interés que tomé durante mi lectura:

· Me apunté algunas de las expresiones de las que tanto hablo, de esas que hacen que se te haga un nudo en el estómago y pienses un poquito, como cuando Álvaro describe su habitación como un “búnker ajeno al paso del tiempo”.

· También anoté una comparación que hace Marcos de la gente con ratones en jaulas. Fue algo que me hizo mucha gracia, pero que se me quedó también grabado.

· En otra muestra de su originalidad, no solo hace referencias a drogas metafóricamente como si la heroína no fuese una sustancia inyectable sino una justiciera, casi enmascarada. Sino que además, hace notorias todas sus alusiones a la muerte usando la negrita en todas y cada una de las palabras que la evocan, dejando caer esta idea como una losa sobre el lector.

· Otra frase que anoté “La vida entera no es más que una crisis de existencia”

 

 

FICHA:

Nombre:                                                                   ¿Los caracoles tienen boca?

Autor:                                                                         Marcos Rodríguez Saborido.

Páginas:                                                                                          140

Precio:                                                                  13 euros en papel. 3 euros ebook.

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Sinopsis:

Álvaro está solo y no le encuentra sentido a nada. Blanca es excesiva y adora la vida por encima de todo. Ambos consumen drogas, pero por motivos muy diferentes. Esta historia nos habla sobre dos jóvenes extremistas que se destruyen el uno al otro en una amistad enfermiza, pasional y con inevitable final trágico.

 

Espero de verdad que os animéis a leerlo, porque la verdad es que no deja indiferente. ¡Merece la pena!

 

Por cierto, los caracoles SÍ tienen boca.

¡Feliz miércoles bombones, y mil millones de gracias por leer! <3