Mayo, 13. Pechugonas unidas, jamás serán vencidas.

IMG_2860

 

Estoy un poco hasta las narices, y lo digo así, directamente.

Soy una tipa normal, cuando digo normal digo que mido metro sesenta y cuatro, tengo un peso medio y uso una S y una 36/38 de pantalón. Sí, es verdad, soy un poco pechugona, la etiqueta de mis sujetadores indica una 95D lo que quiere decir que tengo unos problemas y dolores de espalda espantosos( que serán resueltos) pero ese no es el tema.

El tema es que irse de compras para alguien que podría denominarse “mujer con curvas”, es un suplicio. Estamos en una época de supuesta liberación estética, en la cuál parece que hasta llevar tatuajes es como una marca de moda.

Reivindicamos unas tallas para cuerpos sanos y normales, como los que ves en cualquier calle. Pero después vas a comprarte ropa, y hay franquicias en las que los vestidos son para chicas con poco pecho, creando así, complejos innecesarios.

Yo misma, usando una S de parte superior, me veo obligada mil y una veces a comprarme una talla más por no poder cerrar bien sus botones, en camisas que son supuestamente normales (no son entalladas). Y así se crea el famoso efecto “saco” o así lo llamo yo, en el que nuestra figura se ve desestilizada porque el efecto “tienda de campaña” conseguido por el volumen de nuestro pecho hace que parezcamos auténticas bolas.

¿Es un problema nuestro? NO.

Así de fácil y de sencillo. Nos hacen sentir obligadas a pasar por ciertas medidas, nos hacen sentir ahogadas con ese típico “o esto, o nada”

Vamos, que hay tiendas en las que ni siquiera nos entra la ropa solo por el pecho, o por el tamaño de nuestras caderas, ¡pero esto qué es!

Hace quince años si no tenías mucho pecho “no eras lo suficiente mujer” o “no eras sexy”. Ahora si no tienes el torso de una preadolescente “no eres válida”. Maldito mundo enfermo, ni una cosa ni otra, tan jodido es hacerte sentir mal por no tener que por tener. Lo sano es mirarse al espejo y decir “esta soy yo” y mostrarse al mundo.

No se es menos mujer por tener una 34 de pantalón y una 80 de pecho, no menos sexy por usar una 40 o una 44, no hay nada malo en ti si te entra el pantalón y no te cierra el culo, o si los vestidos de cualquier tienda te hacen los muslos más enormes del mundo.

Ese es tu cuerpo, te acompañará el resto de tu vida.

Si no tienes problemas de salud por cualquier cosa, estás bien, tranquila. Habrá otras tallas, otras tiendas, otras medidas, otras maneras de hacer ropa.

Los cánones absurdos y volátiles de belleza no son tus retinas. La hipocresía del querer mujeres reales y propagar la extrema delgadez como algo que todas debiéramos ser no es sano.

Y (esto me lo digo a mi) no pasa nada si tus camisas te vienen grandes por no poder cerrar ese maldito botón.

Pero a vosotros, a los que hacéis ropa, a los que la diseñáis y nos tocáis la moraly el bolsillo… Las tetas también tienen derecho a llevar ropa sin embutir, ellas también merecen un respeto.

Y a vosotras, amigas, creed en el poder del busto que tanto encanto tiene tanto como para hombres como para mujeres. Pechugonas unidas, jamás serán vencidas.