Mayo, 18.

Maestros en el juego, de esconderse tras los espejos, de dar traspiés.

Reyes de picas en reinos donde no hay anillos, ni existe el tiempo.

Así eran él y ella, o ella y él.

Jueces de batallas perdidas,

soldados de lo eterno.

Paredes de vidrio, y rosas blancas por techo.

Príncipes del cuento maldito,

esclavos del reloj.

Víctimas del amor más puro,

del dolor más bello.

De la compañía que no acompaña,

del estar habiendo estado,

del no estar y haber contado.

La historia que no acaba,

la historia de la que nadie conoce el principio,

el final infinito.

Los surcos de las caricias prohibidas,

el oro por sangre.

El puñal en la espalda,

el último beso.

La historia inacabada,

por hechizo condenada,

a no terminar nunca,

a ser siempre vivida.

A buscarse sin encontrase,

a encontrarse sin tocarse.

Al mañana sin ayer,

Él y ella. Ella y él.

 

 

Bianca Scott, 18-5-2015. 20.01h.