Publicado en Fb. 26/09/2015

Una semana y poco más de tres horas sin ti.
No he escrito nada desde la carta que te llevaste. No tengo ganas, ni tampoco sé qué decir.
De ti aprendí la fuerza y el amor por encima de muchas cosas, de ti aprendí la amistad incondicional, las ganas de vivir y la entereza hasta el final de todo, hasta que tuve que dejarte ir.
No te voy a mentir, a ti nunca, la vida sin ti es dura, duele y es tremendamente aburrida. Pero seguimos aquí, reconstruyendo el hueco que has dejado. Creyendo escucharte, sintiendo tu calorcito, preocupándome por las horas de tus medicinas; aunque ya no estás aquí.
A veces me canso, porque echarte de menos tenía sentido, si después te volvía a ver. Es jodido saber que el echarte de menos formará ya parte de mi día a día, aunque ya lloro menos.
Mi pequeñita, es raro, sabes? Decidí no dejarte sufrir, que te fueras teniendo aún ese hilo de fuerza que jamás te faltó y siendo aún feliz. Mi meta contigo fue hacernos felices siempre.
Y creo estar segura de que lo conseguimos.
Y sigue siendo raro, porque cuando te fuiste ahora se que no lo hiciste muy lejos. Se que vives conmigo y dentro de mi. No te siento lejos, no siento distancia de ti.
Tu corazón está conmigo. Y se que volveremos a encontrarnos.
Mi vida está llena de amor gracias a ti.
Mi vida es la mejor de todas porque tú formaste parte de ella.
Te fuiste demasiado pronto porque no hay cuerpo que pueda mantener un alma tan grande dentro de él.
No creo en religiones, pero sí creo que los animales sois seres únicos porque tú creaste el mejor de los espacios dentro de mi.
Mi mejor amiga, mi compañera.
Ojalá todos los animalitos, muchas personas, pudieran sentir lo que nosotras hemos sentido estos seis años.
Si hay quien no cree en el destino es que no pasó un segundo con nosotras.
No hay un mi sin ti.
Gracias, MIL MILLONES DE GRACIAS. Porque el mundo es más bonito porque tú lo has vivido.
Porque no hay palabras que describan las cosas bonitas que siento cuando pienso en ti aunque todavía duela tanto que a veces lo evito.
Te adoro, te amo y te quiero peque Churri.
Lo haré el resto de mi vida. Y lo harán quienes te conocieron, porque te mereces todo el amor que existe, todo lo bueno que hay en el mundo.
Y por eso no te dejé sufrir, el amor que creaste en mi no conocía de egoísmo. Ni de propiedad, ni de tiempo.
Se que querías quedarte, se que luchaste. Por eso nunca estuviste sola, y yo no lo estaré nunca porque siempre estarás conmigo.
❤️

Y desde aquí, darle las enormes gracias al Hospital Veterinario Benipeixcar por su inmejorable y cariñoso trato. Por su dedicación y su tiempo. A TODO su equipo por el amor que desprendieron siempre, a Miguel Ángel, que consiguió que mi Churri perdiera el miedo a los veterinarios. A Amparo… A todos. Mil gracias.

Churri.
Churri.