Archivo de la etiqueta: blog

Vintage de mi alma.

Hace mucho, mucho, demasiado tiempo. Participé en un sorteo de la tienda Vintage de mi alma, de Gijón, Y ME TOCÓOOOO,

es un bañador precioso de un flamingo <33

saqué estas fotis y las perdí 🙁

Cuando las encontré hace unos días no lo podía creer, POR FIN IBA A PODER PUBLICARLA Y ENSEÑAROS ESTE BAÑADOR, que estoy deseando ponerme para ir a la playa, y empezar a ponerme morenita de verdad con este precioso bañador, único en su especie <333

El trato y la paciencia de la tienda ha sidoooo y fue de 10 <3

Me tocó y en nada lo tenía en casa, súper bien empaquetadito y precioso.

Que te toque algo así, una joyita de este calibre es toda una suerte, y volveré a poner fotis con él fijo! (espero que más morenita que en las fotos..)

 

Os invito a conocer a Vintage de mi alma!!!!

Podéis hacerlo en su instagram.

En su página de Facebook.

En su web www.vintagedemialma.com

 

Y fliparéis con sus últimas propuestas veraniegas, puro estilo Y UNA PASADA <3

 

 

 

 

Mayo, 21.

image

 

Tienen razón en una cosa, cuánto menos arriesgas, menos vives. Cuanto menos vives, más miedo tienes. Cuanto más miedo tienes, menos espacio dejas a la magia.
No me conoces, no sabes de lo que soy capaz. No sabes de donde vengo, cómo llegué hasta aquí. Cuántas batallas perdí o vencí. No conoces el sacrificio de mis triunfos ni qué es un triunfo para mi. Así que permíteme el tremendo placer de que tus palabras sean la cera de mis oídos, esa barrera que nos diferencia a ti. De mi.

Visualiza lo que quieres, ¿lo ves? ¿Lo sabes? Entonces ve a por ello.

IMG_5287

image

Gafas: Rayban

Chaleco: Zara

Sortija: Brandy Melville

Jeans: Pull&Bear 

Amor reciclado. (Mayo, 20)

Vamos a hablar de originalidad. Pero de originalidad sentimental.

Es decir, parece ser que si sientes sentimientos fuertes por una persona, no puedes volver a sentirlos por nadie más si esa relación se acaba.

Yo creo que la vida sentimental, es como ir al colegio, es decir, cuando tienes tu primera relación todo es un cúmulo de sentimientos gigantes que te arrollan, que te hacen ser la persona más imbécil del mundo y cometer los más grandes errores. No todos corremos la suerte de encontrar a “nuestra media naranja” a la primera de cambio, no todos encontramos a alguien que nos hace felices y nos complementa de la forma que necesitamos o queremos nada más empezar, muchos vivimos y nos “arrejuntamos” a darnos calorcito, a darnos vida, a aprender, a errar, a terminar y volver a empezar.

Muchos necesitamos de esa experiencia para hacernos “loversjedi”, para adquirir todo lo que necesitamos hasta estar preparados para encontrar a alguien con quien quedarnos para el resto de nuestra vida.

Conforme pasa el tiempo, las personas, o las situaciones en tu vida. Vas aprendiendo, uno se transforma, aprende a tratar sus emociones y su amor, de forma que aunque ama, lo hace siendo consciente de sus limitaciones, de lo que quiere y de lo que se propone.

Muchos dicen que un amor más medido es menos real. ¿De verdad?

Parece que si la vida no nos ahoga de alguna manera, nos tenemos que ahogar nosotros mismos de alguna manera.

No podemos reciclar palabras, no podemos reciclar sentimientos, porque entonces se les acusa de ser falsos. Soberana estupidez, si tú eres la misma persona pero con vivencias distintas, y te juntas con un sujeto X, con un sujeto Y… El resultado nunca será el mismo. El orden de factores altera el producto.

El amor es energía, es un sentimiento que vive en cada persona, que juntándose con otra lo transforma; las posibilidades son infinitas. Y entonces, ¿por qué no aceptar que cada uno tiene el amor que quiere de la forma que quiere? ¿por qué no aceptar que el amor es lo que cada uno o cada pareja hace de él? Que nada está escrito, que todo es posible, que el amor es un agente libre que cuando uno lo caza lo hace a su manera. Y que, como digo siempre, mientras no haga daño a nadie, ¿quiénes somos los demás para poner diques al mar?

Viva el reciclaje.

Mayo, 19.

image

Recuerdo lo que he soñado, todos los días. Y se perfectamente que respiro de día y vivo de noche, que me como cada minuto de la noche con los ojos cerrados.

Recuerdo mis sueños todos los días, recurro a ellos cuando no nada me consuela, cuando la esperanza se agota.

Vivo dormida y espero despierta. Me echo de menos cuando suena ese maldito despertador, y vuelvo a verme cuando apago la luz.

A veces la desesperación, la desesperanza, las “deses” me hacen cómplice de su agonía.

Demasiado tiempo esperando, y la espera empieza a dejar de tener sentido.

Qué hacer cuando algo, en lo más profundo de tu corazón te dice que es el momento.

Cómo reaccionar cuando tu mente anticipa todos los movimientos.

El que espera desespera, quien siembra recoge.

No fue mi meta irme la primera, no fue mi propósito llegar pronto.

Mi vida es llegar para mantenerme. Mi vida es llegar y saber que yo nací para ello, que todo lo que aprendí mereció la pena. Que mis alas son del material que maneja el viento y que los recuerdos no condicionarán lo que quiero.

 

 

Mayo, 18.

Maestros en el juego, de esconderse tras los espejos, de dar traspiés.

Reyes de picas en reinos donde no hay anillos, ni existe el tiempo.

Así eran él y ella, o ella y él.

Jueces de batallas perdidas,

soldados de lo eterno.

Paredes de vidrio, y rosas blancas por techo.

Príncipes del cuento maldito,

esclavos del reloj.

Víctimas del amor más puro,

del dolor más bello.

De la compañía que no acompaña,

del estar habiendo estado,

del no estar y haber contado.

La historia que no acaba,

la historia de la que nadie conoce el principio,

el final infinito.

Los surcos de las caricias prohibidas,

el oro por sangre.

El puñal en la espalda,

el último beso.

La historia inacabada,

por hechizo condenada,

a no terminar nunca,

a ser siempre vivida.

A buscarse sin encontrase,

a encontrarse sin tocarse.

Al mañana sin ayer,

Él y ella. Ella y él.

 

 

Bianca Scott, 18-5-2015. 20.01h.