Archivo de la etiqueta: opinión

13 Reasons Why. 2 temporada.

Feliz última semana de mayo, bonitas y bonitos.

Me he dado cuenta de que hace mucho que no escribo nada de opinión por aquí, es verdad que tengo el blog un pelín abandonado, y no es por falta de contenido que subir. Más bien por todo lo contrario.

Aún así, quiero retomar la costumbre de escribir sobre lo que me gusta y lo que no, ¡que parece que se me ha olvidado!

——–

Anoche terminé la segunda temporada de 13 Reasons Why. Una serie cuya primera temporada, para mi fue el mejor estreno de 2017 en Netflix, síp, más allá de otras series mucho más conocidas o más impactantes visualmente.

Me gustan las cosas que dicen algo, que más allá de lo estéticamente bello, aportan algo, tienen algo que decir, algo positivo, algo que nos hace pensar, replantearnos, darnos cuenta de cosas… Y es el caso de esta serie.

Además, soy fan del libro, el cual he leído en español y en inglés.

La primera temporada de 13 Reasons Why, fue increíble, ruda, realista y bien contada, vamos, la vi en un día o día y medio. Y no fui la única, se lo montaron bien. Fue merecedora del libro del cual procedía.

Los actores son buena parte de la trama, te los crees, sin más, no dudas. Las escenas jodidas, son jodidas de verdad, sin florituras, no es que haya drama, es que es lo que podrías ver en la vida real. Se agradece, un poco de “realidad” cuando las verdades  están tan distorsionadas, sobretodo en televisión. Y por esto fue criticada, por el “morbo”(?), ¿morbo en esa primera temporada?

No, realidad, y eso duele, y  jode. La verdad jode mucho.

Pero gracias a esa cruda realidad, 13 reasons why, creó opiniones y reacciones de todo tipo, en todo aquel que la veía, y eso es lo que la hacía tremendamente buena.

 

Se terminó la serie, y todos, hasta los que la critican, teníamos ganas de más.

Y fue la alegría cuando anunciaron que así sería, y además tan solo un año después, súper rápido.

 

 

Lo que no se, después de verla entera, es si ha merecido la pena.
Opinión SIN spoilers:

 

Con personajes poco o nada evolucionados de una temporada a otra.

El exceso de drama te dan ganas de mandarla a la porra en más de una ocasión.

Foto de Google.

Una forma de contar lo que ya contaron, de forma confusa, con más de una incoherencia, lagunas argumentativas, confusión a la hora de entender cómo se suceden los acontecimientos. Un Clay, casi repelente, con sus pinceladas de egoísmo, victimismo y a veces, un heroísmo demasiado a la americana. Y una Hannah a modo de fantasma y de sentimiento de culpa (?), que a veces da la sensación de que la meten con calzador. Hay partes de capítulos que son verdaderamente soporíferas, y otras que prometen el caos y cuando termina la serie, se desinfla hasta lo absurdo.

 

 

Tengo que decir que creo que en esta segunda temporada, sí que ha habido escenas explícitas, que considero total y absolutamente innecesarias, que la violencia gráfica, sobretodo en una ocasión, es repulsiva y para la, casi, nula consecuencia en la trama, bien podrían habérsela ahorrado.

Y es que lo aburrido de los primeros cinco capítulos, mejora a partir del sexto.

Promete mucho a partir del séptimo/octavo, y te explota en la cara al final del último capítulo.

Cerrando la etapa de Hannah, pero abriendo paso a mil historias innacabadas.

No convence.

Y aunque tiene mensajes positivos, y su dosis de realidad característica.

Ni el juicio es creíble, ni los diálogos que parecen justificaciones a las críticas, llegan a nada.

 

Como parte positiva, diría que es una temporada, entretenida, y que se puede llegar a disfrutar si no tienes expectativas, y te olvidas de la primera.

Tiene, como ya he dicho, mensajes que merece la pena que se escuchen. Los primeros diez minutos del último capítulo, son una auténtica pasada. Y se agradecen.

Pero todas esas cosas buenas, se ven eclipsadas por todas esas partes en las que la confusión que sientes, no se sabe si viene de la mano de la intención del director,  o es que de verdad, no se sabe bien que se está contando.

 

Como digo, me quedo con la parte positiva, de que ha sido entretenida en las últimas tres cuartas partes de la temporada. Con la pequeña evolución que se da en los últimos tres capítulos, y con la amistad que se refleja, el amor de Clay por Hannah, la banda sonora que sigue siendo muy buena. Y la visualización del grave problema que sufrimos las mujeres con el machismo. Buena parte del bullying de hoy día, no solo el escolar.

 

El resto, bastante olvidable.

Solo espero que saquen una buena tercera temporada, en la que ojalá sigan a personajes que se han empezado a quitar la máscara como Bryce o Zack Dempsey, que han tenido dos papeles relevantes en esta segunda temporada. Y Bryce como “malo”, tiene mucho detrás.

Porque o borran esta segunda temporada y se quedan con la primera o hacen una tercera, para quitar este sabor amargo.

Foto de Google.

 

 

Conclusión; la segunda temporada de 13 Reasons Why, está bien, si te olvidas de la primera.

 

 

Mayo, 13. Animalista.

El otro día estaba en el bus (para variar) y no se cómo, empecé a pensar en lo absurdo que me parece considerarse animalista. Puede que fuese por lo absurdo de ser antiespañol por ser antitaurino.

Anti, anti, anti… Etiquetas, etiquetas, etiquetas. Qué aburrimiento.

A mi nadie tiene que venir a decirme qué soy o dejo de ser. Quiero decir, la primera vez que vi una corrida de toros en la televisión, lloré. Lloré mucho, nunca lo he entendido, y mi opinión personal es que alguien que considera lícita la violencia, sea a quien sea, no está bien de la cabeza. ¿Qué esto catalogando yo entonces? Puede ser. Pero no es de opiniones de lo que estamos hablando.

La cosa es, que me parece que ser animalista es absurdo, porque es algo que me parece tan básico en una sociedad que se presume civilizada. No creo que deba estar en la naturaleza del ser humano el tolerar la tortura a un igual, pero claro, hay tipos y tipos de humanos, como hay tipos de conducta en los animales de cuatro patas (es algo que siempre he defendido y que trataré más adelante)

No hablo de animalismo, por así decirlo, hablo de humanidad. No es humano ver sufrimiento y dejarlo estar, no es humano provocar dolor y disfrutar con él.

No debería ser humano dejar a nadie morir, matar, o provocar daños.

No debería ser humano maltratar animales para pintarnos la cara, para operarnos supuestas imperfecciones, para adoctrinarnos con moda o con medicamentos. La piel animal ya no es necesaria, y menos de una forma tan horrible (hola, os abrigáis con piel de cadáveres)

No debería ser humano ser supuestos provida y estar en contra de cosas como el aborto (de lo cual no voy a hablar hoy porque sino no termino) y después asesinar animales, sea para lo que sea, separarlos de sus madres, separar madres de sus crías. ¿Cómo podéis apoyar algo tan antinatural como el apartar a una madre de sus hijos?

¿Cómo se puede privar a un animal de la vida, de vivir?

¿Cómo puede quedarle al ser humano tantísimas ganas de jugar a ser Dios? Si Dios nos dio a todos la vida como a iguales, si Dios le dio a Moisés una barca para salvarnos a todos, porque todos somos necesarios, ¿por qué se empeña el hombre en ser la selección (anti)natural?

¿Animalista yo? No señores, no.

Yo soy persona, yo soy humana, yo soy un mamífero, yo soy UN ANIMAL. Y como animal respeto a mis iguales, y amo a mi prójimo y lo trato como quisiera que me tratasen a mi.

Ellos no son “los sin voz” ellos son la voz que duele oír, la que nadie se atreve a escuchar.